lunes, 28 de diciembre de 2015

EXCAVANDO EN PEÑARANDA

¿Dónde están las Ménades de Peñaranda de Duero?

Durante la conquista romana de la Meseta Norte, en la cuenca del Duero, nunca aparece citado el vino, mas que entre los soldados del cerco de Numancia. No hay alusiones a su cultivo, aunque sí a su consumo. Es a partir del asentamiento de los romanos, después de la conquista de Numancia (133 a. C.) y sobre todo de las guerras cántabras por el establecimiento de los castra (campamentos), cuando la vid empieza a cultivarse ya que el vino entraba en la dieta del soldado.

El consumo del vino va acompañado de figuras como las Ménades cuyo nombre significa las que desvarían y conforme a la mitología griega, son seres femeninos que siguen a Dionisio (dios griego del vino). Se dice que Zeus entregó a su hijo Dionisio al cuidado de las ninfas de un país llamado Nisa para protegerlo de la ira de su esposa Hera, celosa por los amoríos de Zeus.


Estas ninfas fueron las primeras ménades poseídas por Dionisio y 
entregadas a la locura y al desenfreno; lo que las llevaba también a vagar solas por los campos y extraer agua de las fuentes con la idea de que era miel y leche.


Las ninfas son representadas desnudas o cubiertas con velos, tienen en la cabeza una corona hecha con hojas de vid y en la mano portan hojas de vid o un tirso; aunque también se les representa con cántaros, flautas o cualquier otro instrumento musical. Es común que llevaran el cabello suelto, que las diferenciaba de las mujeres virtuosas con cabello recogido. También se pensaba que dominaban a los animales, especialmente a aquellos feroces, razón por la cual encontremos algunas representaciones de las ménades montando panteras o con lobos en sus brazos, además de que en algunas ocasiones vestían con pieles parecidas a las de las panteras (llamada nébrida).


Es muy probable que, tanto las Ménades como los Faunos, debieran su estado de locura y desenfreno a las setas y bebidas embriagantes.

En el Museo Arqueológico de Burgos está depositada la parte inferior de una ménade en ademán de andar, del palacio de los Condes de Miranda, según aparece en la obra de Juan Antonio Abasolo: "Burgos en el Imperio Romano. p. 36".

También se llevaron una Ménade, sin cabeza, sobre una cabra derribada, procedente de Peñaranda de Duero (Burgos) y que hoy está depositada en el Museo Arqueológico de Valladolid, según se desprende de la obra de Eloisa Wattenberg.

  • "Museo Arqueológico Provincial de Valladolid. Valladolid; 1976. p.19. il. 11 y 12." y en "Museo Arqueológico de Valladolid. Guía breve. Valladolid: 1990. p.25".
La escultura se fecha en el s. II d. C.

En la actualidad no disponemos, ni siquiera, de una imagen de estas piezas de nuestro Patrimonio. ¿Tenemos derecho a conocer lo que ha sido trasladado a entidades culturales fuera de Peñaranda de Duero?. ¿Se puede organizar una exposición con estos materiales junto a aquellos que permitan conocer el contexto en el que fueron concebidos?

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